“La definición de locura es hacer lo mismo una y otra vez, pero esperando resultados diferentes”.

Albert Einstein.

¿Cómo les parece a nuestros clientes lo que les entregamos? ¿Valioso? ¿Útil? ¿Más importante en comparación con otra cosa? ¿Sabemos? ¿Nos gustaría saber? ¿Es importante saberlo?

Una simple realidad que vivimos y que perdurará por un tiempo es que ningún negocio seguirá funcionando como antes; y el valor que perciben los clientes tampoco es ni será el mismo que solía ser.

Una aceleración digital sin precedentes ha sido uno de los sellos distintivos de la pandemia, ya que la adopción de la vida y el trabajo en línea aceleró el cambio en todo el panorama empresarial. Eso solo refuerza el imperativo empresarial de los cambios impulsados ​​por la tecnología.

Para sobrevivir y adelantarse a la competencia, las organizaciones están integrando tecnología y negocios, creando valor comercial tangible no solo con los clientes y empleados, sino también en la generación de ingresos y la reducción de costos. Aunque a la hora de pensar hay muchas oportunidades para trabajar, es imposible hacerlo en todas a la vez; y las prioridades deben establecerse considerando nuestras capacidades, pero también teniendo en cuenta que algunas actividades de transformación generan más impacto que otras. Lo que es clave es buscar la manera de diferenciarse de los demás en los esfuerzos por crear valor, adoptar tecnologías y acercar la tecnología y los negocios para causar un impacto real en los clientes.

Las inversiones en tecnología están creando un valor comercial significativo, han aumentado los ingresos de los flujos o líneas existentes y han creado nuevos flujos o líneas de ingresos; y han producido algunas o importantes reducciones de costos y mejoras en la experiencia de los empleados y de los clientes. El secreto está en saber qué hacer, dónde y cuándo.

Aunque la mayoría de las transformaciones exitosas se basan en la tecnología, lamentablemente no es suficiente. Las personas enfocadas con el talento adecuado también son clave.

La transformación es un esfuerzo de equipo que requiere un proceso estructurado. La transformación exitosa considera no solo la nueva tecnología y el proceso, sino que también se enfoca de principio a fin en el lado humano del cambio. Al final, las personas, sin duda, son las ejecutoras de cualquier transformación.

En el pasado, ¿qué tanto éxito ha tenido en sus iniciativas de cambio o transformación?

¿Tiene un proceso estructurado de gestión del cambio que considera la tecnología, los procesos y las personas?

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